Miércoles 27 de Abril de 2011. Llegamos a Ezeiza con tiempo de sobra. Hicimos el check-in y podíamos ver que sin lugar a dudas los accidentales éramos una gran minoría frente a los orientales que iban a ser nuestros compañeros de vuelo. El día tan ansiado y esperado había llegado. Casi un año nos llevó la planificación y preparación de esta locura llamada Sudeste Asiático. Instantes previos a despedirnos de nuestros padres, divisamos a la que sería la tripulación de nuestro vuelo y entendimos un poco mas a donde íbamos a viajar. El primer vuelo de 7h 30min a Ciudad del Cabo transcurrió con normalidad según nuestro orden de comidas: la cena en el horario de la cena y el desayuno en el horario del desayuno. Durante el segundo vuelo (CPT – KUL) se nos empezó a complicar el tema. Se nos juntaron y mezclaron las tres comidas y sumado a que ya no sabíamos que hora tomar como referencia, se nos hizo un lindo revuelto en el estomago y poder conciliar el sueño era todo un logro. Asi pasaron las 10h 30min de vuelo que separan Ciudad del Cabo de Kuala Lumpur. Este no era el final. Faltaba el tercer y último vuelo y gracias a D’s el mas corto. En solo 40 min arribamos a nuestro destino final y comienzo de esta aventura: Singapur.

Domingo 1 de Mayo. Nuestro alojamiento, el Wow Hostel, incluía desayuno, pero se servía a la vuelta de donde dormíamos. Era sencillo, pero servía para arrancar mejor el día. Este era nuestro último día en Singapur y nos quedaba el Shopping más grande de la ciudad y la isla de Sentosa. Este Shopping queda al sur de la ciudad, justo por encima de la última estación de la línea violeta (Harbour Front) del MRT. Inmenso por donde lo mires y difícil de recorrerlo todo en poco tiempo, por lo que decidimos ya siendo las 15 hs cruzar a Sentosa Island. Esta isla tiene varias atracciones, las cuales obviamente hay que pagar, entre las cuales se encuentra Universal Studios. Habiendo llegado tan tarde no se justificaba pagar los 70 dólares de entrada por persona. Conocimos la zona de playas, que si bien no eran gran cosa, tenían su encanto particular. Nos hubiese gustado aprovechar más el día en la isla pero estábamos demasiado agotados. La humedad que había en Singapur era terrible y para colmo se largó a llover, por lo que volvimos al hostel. Aprovechamos el tiempo que quedaba para ir a la terminal de micros para buscar alojamiento en Kuala Lumpur. Nuevamente era momento de comer y de buscar alguna alternativa a la complicada comida china. Cenamos y nos dirigimos con tiempo a la terminal.

Singapur
Sábado 30 de Abril. El jetlag nos hizo despertar muy temprano en la madrugada y comenzar el día mucho antes de lo programado. Tomamos el MRT hasta una de las estaciones más importantes: City Hall, donde compramos un daily pass con viajes ilimitados por el día. Al salir de la estación nos encontramos con que estábamos dentro de un gigantesco shopping. Empezamos a ver negocios de marcas reconocidas internacionalmente y recién ahí tomamos conciencia que Singapur está en el primerísimo mundo. No podemos dejar de mencionar el eficiente sistema de transporte público, la limpieza en sus calles, la educación de su población y el respeto por el otro. Muy cerca de aquí queda la zona de Marina Bay donde están los principales hoteles y los rascacielos mas altos de la ciudad. Caminando la zona se veían los afiches promocionando el Gran Premio de Singapur de F1 que se corre en septiembre. Esta carrera tiene una particularidad y es que se hace sobre un circuito callejero, por lo que pudimos ver la tribuna para los espectadores y caminar sobre el asfalto donde pasan los autos a mas de 300 km/h. Cruzando un río por un hermoso puentes peatonal llegamos al famoso hotel Marina Bay Sands, construido en 3 torres unidas por una terraza con forma de barco, desde la cual se puede obtener una hermosa vista de todo Singapur. Era hora de asegurarnos de algún modo el viaje hasta Kuala Lumpur, capital de Malasia. La idea era viajar en tren pero como estábamos en vísperas de feriado no conseguimos pasaje, por lo que nos quedaba viajar en micro. De la estación de tren nos teníamos que dirigir al Golden Mile Complex (estación de buses). Vale aclarar que en estos países no todos hablan ingles, por lo que muchas veces se dificulta mucho la comunicación con la gente local. Nos indicaron que teníamos que tomar la línea 10 del bus pero no supieron decirnos donde. Nos acercamos a un trabajador que tenía puesto su uniforme de trabajo (Carrier) a ver si nos ayudaba. Sacó unos mapas de la camioneta y nos dijo que era muy lejos y ofreció a llevarnos en su vehículo. Sorprendidos, le preguntamos cuanto nos cobraba y muy amistosamente dijo que nada. Llegamos a una cuadra en la que abundaban las agencias de turismo que ofrecían pasajes y paquetes a distintos lugares de la región. Allí conseguimos para viajar a la medianoche. Ya relajados por haber conseguido pasaje a KL, seguimos recorriendo la ciudad y nos fuimos hasta el Chinatown. Como era de suponer terminamos comiendo en un lugar de comidas rápidas. Luego nos dirigimos a la famosa Orchard Road. Esta cuadra se caracteriza por tener los shoppings y marcas más lindas y selectos de Singapur, como ser Louis Vuitton, Prada, Chanel, AX, entre otras. Según las guías turísticas esta cuadra está a la altura de las avenidas comerciales más importantes del mundo. A pesar de que ya hayan pasado casi 48 h de nuestra llegada, seguíamos tan cansados como al principio y volvimos al hostel para dormir una pequeña siesta de la que nos terminamos despertando cerca de las 21 hs, solo porque teníamos un poco de hambre. Teníamos pensado para esa noche salir a conocer la vida nocturna de la ciudad pero el cansancio nos ganó y cancelamos todo tipo de plan.

Kuala Lumpur
Lunes 2 de Mayo. Arribamos en un súper cómodo micro a KL alrededor de las 5 de la mañana. No teníamos nada de dinero en moneda local (Ringgits) ni tampoco la menor idea de cómo llegar al hostel. Empezamos a caminar por una avenida iluminada y en un supermercado nos indicaron la forma de llegar al metro. Este se encontraba cerrado. Se nos acercó un taxista y arreglamos que nos lleve y que le pagaríamos con dólares de Singapur. Luego de un descanso salimos a la ciudad y tomamos el MRT hasta la estación KLCC a conocer las Torres Petronas, que hasta hace algunos años era el edificio más alto del mundo. Llegamos a la estación y salimos a un gran Shopping en la base de las torres donde averiguamos para sacar los tickets y nos dijeron que los lunes no se hacen visitas. No sabíamos que hacer hasta que vimos unos micros que hacen un City Tour y lo tomamos para conocer un poco mas la ciudad. Así conocimos la KL Tower (una de las torres de comunicaciones mas altas del mundo) y el Palacio Real que es el lugar de residencia del rey malayo. También pasamos por el barrio chino, el barrio indio y por la estación central de trenes, entre otros. Para terminar el día queríamos ir al mercado nocturno del chinatown, pero una fuerte lluvia nos lo impidió. Llegamos al hostel empapados y el descanso que iba a ser de una hora terminó siendo hasta el día siguiente.

Martes 3 de Mayo. Arrancamos el día muy temprano a las 7 hs haciendo la cola para conseguir los tickets para subir a las Petronas. Por suerte conseguimos para subir temprano y así aprovechábamos más el resto del día. El tour consistía en un video acerca de las torres y luego el ascenso en un ascensor muy rápido hasta el piso 41 donde se encuentra el famoso puente (Skybridge) que conecta ambas torres. Este piso se encuentra a 170 m de altura y se tiene una vista muy linda. Las torres miden 452 m y fueron diseñadas y construidas por un arquitecto argentino, Cesar Pelli. Luego de esta visita podíamos seguir usando el micro del city tour ya que duraba 24 hs desde el momento que te lo contratabas. Lo volvimos a tomar hasta la parada donde se encontraban los shoppings. Shopping, shopping y shopping es sinónimo de estas grandes urbes del sudeste asiático. Almorzamos, recorrimos la zona, pasamos por Arab Square y finalmente volvimos al chinatown para conocer el night market. Nuevamente diluvió, pero por suerte al rato paró y pudimos ir. Volvimos temprano para poder dormir un poco porque teníamos el vuelo a Phuket temprano en la mañana.

Phuket
Miércoles 4 de Mayo. Nos levantamos a las 4 hs para tomar el taxi rumbo al aeropuerto a 80 km de la ciudad. En el camino pasamos por la entrada al circuito de Sepang de F1 que se corre en Malasia, pero como era de noche no pudimos ver nada. Nuestro próximo destino era Phuket, famosa isla del sur de Tailandia. Esta isla junto a otras islitas fueron arrasadas por el tsunami del año 2004. Un corto vuelo de Air Asia (compañía aérea low cost) nos dejó en el aeropuerto internacional de Phuket. Para tomar el micro hasta Phuket Town (centro de la isla) teníamos que esperar un ratito. El calor era realmente abrazador y para la hora de subir al micro ya estábamos todo transpirados. Demoramos más de una hora en llegar. Empezamos a caminar por una avenida en busca de alojamientos, mientras todos los tuc-tuc (moto-taxis) nos tocaban bocina para llevarnos. Como no estábamos en temporada alta nos fue fácil conseguir alojamiento. La habitación era tranquilamente el doble de grande que cualquier habitación normal. La única contra era que no tenía aire acondicionado y hacía mucho calor. Confiamos en que con dos ventiladores íbamos a poder dormir bien. Nos instalamos, nos duchamos y salimos a recorrer y de paso a cambiar dinero a moneda tailandesa (baths). Hay muchos taxis en la ciudad y de tanto ofrecimiento ya pasa a ser molesto. Sin embargo a uno le dimos bolilla y le preguntamos un par de cosas y terminando arreglando para que nos haga una recorrida y unas paradas en distintos puntos de Phuket Town. Primero nos llevó al Pier a sacar los pasajes en ferry para Phi-Phi island, que según el taxista era más barato que sacarlo en las distintas agencias turísticas que hay por todos lados o inclusive en el hostel. Luego nos daríamos cuenta que era mentira y que convenía sacarlo en cualquier otro lado menos en el Pier. Después nos llevó a comer a una zona donde habían varios restaurantes en una costanera a orillas del mar donde la especialidad era la comida de mar. Tenían unos piletones de donde te sacaban los mariscos o peces directo del agua para cocinarlos. La recorrida siguió por un negocio que según el taxista era el ideal para comprar souvenirs. Resultó ser un verdadero desastre. Ya no le creíamos más nada, por lo que le pedimos que nos llevara a ver un big Buda para sacar unas fotos y que luego nos dejara en la zona céntrica de Phuket Town. Aquí dimos unas vueltas pero no había nada distinto a lo que veníamos viendo. Cada vez más ansiábamos tomar el ferry y llegar a Phi-Phi para disfrutar en vivo y en directo todo lo que nos habían contado y habíamos visto por Internet. Era cuestión de horas…

Phi Phi
Jueves 5 de Mayo. Una camioneta tipo minibus nos pasó a buscar por el hostel y junto a otras personas más nos llevó al Pier para tomar el ferry. Durante el viaje en ferry conocimos a dos españoles y a un argentino que trabajaban en Andorra en un centro de ski. Fue un momento agradable ya que pudimos hablar español con otra gente después de varios días de viaje. Luego de 1h 30min llegamos al Pier de Phi-Phi island. Miramos la costa, la arena, el agua y la playa, pero eso no cumplía con nuestras expectativas sobre el lugar. Definitivamente en esa playa donde había un tráfico incesante de barcos y lanchas no queríamos estar. No teníamos alojamiento reservado pero queríamos algo lindo y tranquilo. Al bajar a tierra se te acercaban muchos vendedores a ofrecerte alojamiento. La gran mayoría de los turistas optaba por hospedarse en las playas cercanas al centro de la isla. Nosotros, en cambio, optamos por ir a una zona más exclusiva donde las playas son más grandes y más tranquilas. Aquí todo se puede negociar, por lo que luego de decidirnos por el alojamiento y negociar el precio, hicimos unas compritas en unas tiendas de la zona céntrica al Pier.
Tuvimos que esperar casi tres horas para que llegue el barco que nos llevaría hasta la playa donde quedaba nuestro hotel. Esta playa de unos 600m de largo es exclusiva para los cuatro hoteles que hay. Los huéspedes de estos muy lindos hoteles son en su mayoría gente adulta y no jóvenes. El barco nos dejó directo sobre la playa, mientras que personal del hotel se encargaba de bajar nuestro equipaje. Nos recibieron con una toallita refrescante y un jugo vaya uno a saber de que fruta. En un carrito de golf nos llevaron a la habitación y hasta nos entraron el equipaje. El maletero se descalza delante nuestro para entrar a la habitación. Tanto aquí como en muchos otros lugares ya recorridos es muy común el descalzarse para entrar a una habitación, oficina, casa, etc. Luego de acomodar las cosas y ver que teníamos frigobar, toallas, TV, batas, cafetera y una decoración muy linda, entre otras cosas, nos fuimos a caminar por la playa y a conocer un poco más el hotel y sus alrededores. A medida que pasaba el tiempo nos convencimos cada vez más que habíamos hecho una muy buena elección en ir a esa playa alejada de todo y de todos. Ya para la hora de la cena estaban todos los restaurantes abiertos, y algunos hasta tenían un cantante cantando temas internacionales. Todos estos restaurantes situados sobre la playa ofrecían un ambiente de los más lindos y románticos que uno podía pedir en una playa como esta. Ya una vez que oscurecía el mar se retiraba bastante de la costa y quedaban algunas embarcaciones apoyadas directamente sobre la arena. Cenamos comida thai en uno de esos restaurantes y nos fuimos a dormir temprano porque no había nada más para hacer.

Viernes 6 al domingo 8 de Mayo. La idea de venir a estar parte de la isla era para descansar y hacer playa en un lugar donde no haya ruidos, vida nocturna y demás cosas que puedan perturbar la tranquilidad. Estos días comenzaban con un desayuno tipo americano en el que tratábamos de que sea la comida más fuerte del día. Como de la habitación al comedor había que caminar como cinco minutos, después del desayuno nos íbamos directo a la playa. La playa era realmente espectacular. El mar tenía color verde esmeralda con mezcla de celestes. El agua era transparente sin olas y tenía una temperatura ideal. Uno se metía al mar y tranquilamente podía estar horas. Durante estos días conocimos a una pareja de sudafricanos que estaban pasando su luna de miel en Tailandia. Con ellos compartimos largas charlas intercambiando datos, formas de vida y cultura, y quedamos en que estábamos invitados a visitar a los otros ofreciéndole alojamiento. Hablando con ellos quedamos en hacer alguna excursión por ahí. Frente a nuestra playa habían dos islas: Mosquito y Bamboo. Una de tantas excursiones que organizaban era ir a hacer snorkel a estas islas. Bamboo, al ser declarada Parque Nacional, tenía una tarifa impuesta solo por desembarcar en ella. Con esta pareja de sudafricanos contratamos un bote de madera que nos llevó a hacer snorkel a Mosquito. Finalmente, luego de pasar estos cuatro hermosos y tranquilos días, decidimos pasar de nuevo por el centro de la isla de Phi Phi para tener un poco de diversión y estar nuevamente en contacto con gente.

Lunes 9 de Mayo. Empezamos el día con un fuerte desayuno comiendo frutas, pan, cereales, omelette y más cosas que no veníamos comiendo. Debido al tiempo el bote salio pasado el mediodía y en apenas 30 min llegamos a Phi Phi Town. Empezamos a caminar y a conocer otros lugares de esta parte de la isla. Aquí está lleno de alojamientos y por lo que veíamos estaba lleno de jóvenes de todas partes del mundo, pero abundaban los europeos. Y eso que estábamos en temporada baja, porque si sería diciembre, enero o febrero, no sé si conseguíamos alojamiento y los precios subirían al doble. Nos instalamos, y como ya era tarde para almorzar, salimos a dar una vuelta y a cenar temprano. Este lugar nos hizo recordar mucho a Villa Gesell por la cantidad de jóvenes y la joda que hay. A la hora que empieza a bajar el sol, comienzan a repartir volantes y tarjetas para promocionar los distintos bares. Esta noche terminamos yéndonos a dormir temprano luego de cenar.
Martes 10 de Mayo. Caminando por una de las callecitas ocurrió algo inesperado y sorprendente. Me tocan la espalda, me doy vuelta, y era un amigo con el que viaje hacía unos años a Bolivia y Perú. Nos pusimos a charlar y nos fuimos los tres a la playa a ponernos al día con nuestras vidas y a contar de nuestros viajes. Así pasaron las horas y fuimos a almorzar Thai food. Como si esto fuera poco, horas después me encuentro con una chica un año menor que yo que iba a mi misma primaria. Ella a su vez estaba con otras personas de habla hispana (un argentino y tres españolas), por lo que formamos un gran grupo y fuimos a conocer otra playa (Long Beach). Volvimos cuando ya estaba oscureciendo para ir a bañarnos y volvernos a encontrar más tarde para cenar e ir a la fiesta en la playa. A lo largo de toda la playa hay bares con música a todo volumen y lugares para bailar. Eran más de las doce cuando decidimos irnos a dormir. Las fiestas seguían hasta tarde.
Miércoles 11 de Mayo. Como eran nuestras últimas horas en la isla, hicimos la excursión más típica que ofrecen los cientos de negocios y agencias de turismo que hay en esta parte de la isla especialmente dedicados al turista. Cerca de esta isla hay otra isla deshabitada llamada Phi Phi Lay. Esta se hizo famosa cuando Leonardo Di Caprio filmó la película “La Playa” en una playa escondida aquí adentro. Esta excursión consistía en pasar por unas cuevas metidas dentro de una montaña en el medio del mar, luego meterse con la precaria embarcación de madera en unas especies de lagunas formadas en medio del mar y rodeadas de grandes formaciones montañosas con una cara o ladera plana. Aquí nos dieron tiempo como para que nademos y disfrutemos un poco de este mágico lugar. Luego nos llevaron a una parte donde habían muchas piedras y peces de colores para hacer snorkel.
Pero la perla de la excursión todavía no había llegado. Era la siguiente parada. Maya Bay, hermosa y soñada playa escondida en una bahía de Phi Phi Lay, era el lugar esperado por todos los que íbamos en la excursión. Aquí nos dejaron unos cuarenta minutos aproximados para que hagamos lo que queramos. El acceso a esta playa es un poco complicado debido a que los botes tienen el acceso prohibido a la bahía no sabemos bien porque. El bote nos dejó del otro lado de unas rocas y con la ayuda de unas sogas había que nadar un tramo y luego subir y bajar unos escalones para luego caminar unos cien metros hasta Maya Beach.
Para terminar el medio día de excursión paramos unos minutos en Monkey Beach, una playa que está llena de monos. Finalizada la excursión volvimos a nuestro alojamiento para agarrar nuestro equipaje y tomarnos en el Pier el ferry de vuelta a Phuket. Casi dos horas después llegamos y en una minivan nos dejaron en la playa más famosa de Phuket, Patong Beach. Ya nos habían hablado de la noche y de la gran oferta sexual que tenia la ciudad. Nos instalamos en The Thai Guesthouse, un hospedaje muy prolijo de un australiano sobre una de las avenidas más importantes y cerca del mar. Salimos a caminar y a conocer la zona céntrica. Está superpoblado de lugares donde te hacen masajes. Uno va caminando por la calle y las chicas se te tiran encima (a los hombres solo por lo general) para tentarte al masaje. Te ofrecen distintos tipos de masajes, para después finalizar siempre que el cliente quiera en un “happy ending” o final feliz. Entramos a un Shopping, el único que vimos en Patong, lo recorrimos y luego paramos a cenar en un restaurante de comida thai que estaba lleno de gente. Nos llamó la atención lo lleno que estaba y lo barato que era. Decidimos esperar nuestro turno hasta que nos ubicaron en una mesa compartida con más personas. Al lado nuestro teníamos a un suizo que hablaba muy bien español. La comida resultó ser como presentíamos. Tal fue así que volvimos los dos días siguientes. Luego fuimos a conocer la calle principal de la movida nocturna. Una peatonal donde abunda la oferta sexual. Chicas y travestis por todos lados, como así también cabarets y muchos shows porno donde la entrada es gratis, pero te obligan a consumir y en esa consumición estaría incluida la entrada. También había muchos bares donde las chicas y/o travestis te invitan y hasta se te tiran encima para invitarte a que pases a tomar algo. Estos bares como son abiertos desde la calle, no hacen desnudos, pero las chicas bailan con el caño quedándose en ropa interior. Paula ya se venía sintiendo mal por lo que nos volvimos acusando un mareo debido al movimiento del ferry.

Patong Beach (Phuket) y llegada a Chiang Mai
Jueves 12 de Mayo. Después de tantos días sin comer queso, fuimos a un 7 eleven (supermercado) frente al hotel y compramos para hacernos unos tostados. El día había amanecido lindo e inmediatamente después del desayuno nos fuimos a la playa. Patong Beach tiene una calle con una costanera muy linda donde esta lleno de tiendas. En la playa te alquilan reposeras y sombrillas por el día. También había para hacer paraceiling. Como el día estaba bastante despejado y el sol brillaba sin nubes y ya era pasado el mediodía decidimos irnos para evitar que el sol nos siga dañando. Caminamos por una zona que no conocíamos y también vimos algunas oportunidades de hacer Shopping, pero decidimos esperar a Bangkok. Al rato volvimos al alojamiento con la intención de descansar para poder salir a la noche. Terminamos cenando en el mismo lugar que ayer sin siquiera cambiar de plato. Paula me dijo que no se sentía bien y quería volver al hotel. En el camino de vuelta ensucia la calle de Patong con un lindo vomito, largando el arroz con verduras que comió. Al rato se le había pasado pero sin embargo quiso quedarse a dormir y no salir. Viernes 13 de Mayo Nos despertamos sin apuro y sin saber bien que íbamos a hacer. Como esa misma noche volábamos para Chiang Mai teníamos que dejar la habitación antes de las 12 hs. Dejamos las mochilas en recepción para poder salir y no tener que cargarlas. Queríamos ir a conocer el Hard Rock Café de Phuket pero empezamos a caminar y el calor nos hizo cambiar de idea. Se tornaba muy difícil caminar bajo sol radiante a esas horas del mediodía. Almorzamos, y nos volvimos al hostel y esperamos a que se hagan las 17 hs para que nos pase a buscar la minivan para llevarnos al aeropuerto. Phuket-Chiang Mai es un vuelo domestico que recorre Tailandia de sur a norte y demora casi 2 horas. Aterrizamos en Chiang Mai que si bien es un aeropuerto internacional, es bastante pequeño. Con una pareja de ingleses nos tomamos un taxi a donde el taxista consideró la zona céntrica. Nos dejó prácticamente alejados del centro y sin ningún hospedaje cerca. Después de haber caminado un rato y guiándonos con un mapa llegamos a la Tapae Gate, puerta de entrada a la ciudad vieja. Encontramos un muy lindo hotel (Lanna House) y nos hospedamos allí. Siendo casi las doce de la noche salimos a buscar algo de comer para terminar el día.
Chiang Mai
Sábado 14 de Mayo. Después de un rico desayuno buffet, salimos a la calle a averiguar de las excursiones para los días siguientes. Todas las agencias te ofrecen lo mismo, lo único que varía es el precio que terminas pagando. Como todo Tailandia hay que regatear si querés encontrar el mejor precio. Terminado este tema, fuimos a la estación de trenes a comprar los pasajes para el lunes 16 por la noche a Bangkok. Si bien no conseguimos tren cama, conseguimos para viajar esa misma noche en un tren de asientos comunes con aire acondicionado. Ya era hora de almorzar y nos sentamos a comer en un restaurante a la vuelta de nuestro alojamiento. Comimos thai food y estaba todo excelente. En la calle hacia mucho calor, así que volvimos al hotel a dormir una siesta. Nos quedamos dormimos y se nos hizo tarde para ir a visitar los templos en la ciudad vieja. Ya era hora del night market. Fuimos caminando y recorrimos toda la zona. Terminamos cenando dentro de Jabad en un restaurante. Estaba lleno de israelíes y conocimos al rabino que también era israelí. Paula se dio el gusto de comer carne después de muchos días. Luego volvimos a dormir ya que al día siguiente nuestra excursión salía a las 7 hs. Domingo 15 de Mayo Como el desayuno empezaba a las 7:30 hs, no hacíamos a tiempo a desayunar, por lo que compramos algo en un supermercado para llevarnos. Una hora y media tardamos en llegar a la primer parada de la excursión que fue Hot Spring. Fue más bien una parada para estirar las piernas e ir al baño. Luego de otra hora y media más llegamos al White Temple, un hermoso templo budista todo blanco. A las mujeres que estaban en musculosa les daban una sabana para que se cubran toda. Al rato volvimos nuevamente a la minivan para seguir hasta el Golden Triangle, triple frontera entre Tailandia, Laos y Myanmar. Se denomina Golden Triangle porque antiguamente allí se comercializaba opio y como cada país tenía una moneda distinta se intercambiaba con oro. El Mekong River hace de frontera entre estos países. Siguiendo por este río 266 km en dirección norte se llega a China. Aquí subimos a un bote y navegamos el Mekong, que nace en los Himalayas, pasa por muchos países y desemboca en un mar de Vietnam. Es el tercer río mas largo de Asia y el décimo del mundo. Paramos media hora en territorio laosiano, en una isla llena de tiendas para que los turistas compren. Luego volvimos a cruzar de costa para Tailandia y nos llevaron a almorzar. En la siguiente parada nos encontramos con el punto más al norte de Tailandia. Allí es una de las fronteras terrestres con Myanmar. Hay un puente que está muy controlado y es imposible cruzarlo sin pasaporte y el visado correspondiente. Allí es una zona muy comercial donde se encuentra de todo y a bajo precio. Nos dieron un tiempo como para recorrer y hacer Shopping. De aquí nos llevaron a conocer las famosas “longneck” (cuello largo), una tribu en las que las mujeres sin importar la edad se van colocando unos anillos gruesos de cobre en el cuello. Conocimos a la que más tenía y eran veintisiete. A lo largo del tiempo esto les genera que se les vayan bajando los hombros y esto a su vez provoca un debilitamiento del cuello y si se llegan a sacar los anillos podrían tener graves problemas de salud. Terminada esta última visita retornamos en forma directa a Chiang Mai tardando más de tres horas. La minivan nos dejó en pleno night market para hacer unas últimas compras y luego volvimos al hotel (Lanna House), dejamos las cosas y visitamos el Saturday Market, a metros de nuestro hotel. Lunes 16 de Mayo Esta vez pudimos desayunar en el hotel antes de irnos de excursión. Para este día teníamos todo aventura. Nuestra primera parada fue andar en elefante por una zona montañosa con mucha vegetación. Como era de esperar el elefante caminaba a paso muy lento. A cada ratito elevaba su trompa y la dirigía hacia nosotros para que le pongamos en ella una banana. La segunda parada fue el trekking por una zona rural donde viven campesinos agricultores. Conocimos sus plantaciones de arroz, sus casas y terminamos la caminata en unas cataratas muy lindas a las que finalmente decidimos no meternos. Luego, volvimos a la minivan para ir a almorzar y terminar la excursión haciendo bamboo rafting en un río de la zona. Ya luego volvimos a Chiang Mai e hicimos tiempo para ir a la estación de tren para tomar el tren a Bangkok que salía a las 21 hs.
Templos de Angkor
Sábado 21 de Mayo. Era uno de los días mas esperados. Visitaríamos Angkor. Estos increíbles templos fueron construidos en piedra entre los siglos 8 y 13 por reyes budistas e hindúes en diferentes periodos. Este imperio, uno de los más importantes del sudeste asiático se llama Khmer. Antes de las 8 hs había llegado nuestro tuc-tuc a buscarnos al hotel. Menos de 8 km separan Siem Reap de la entrada a Angkor. Pagamos las entradas y entramos con el tuc-tuc en Angkor. El primer templo al que se llega es el más importante y el más lindo. Es Angkor Wat. Es el famoso templo que aparece en todas las fotos, postales y remeras de Siem Reap, Angkor y Camoya. Y para entender un poco lo que sienten los propios camboyanos por este templo, basta ver su imagen en el centro de su bandera nacional. Angkor Wat en si también fue una ciudad. Fue construido en la primera mitad del siglo XII y toda su superficie incluyendo su periferia se acerca a las 200 ha. Todo lo que se ve tiene un porque, nada se construyó sin algún sentido o fundamento. Gracias a la guía que compramos antes de llegar a Angkor Wat, pudimos entender un poco las maravillas que estábamos viendo. No pudimos obtener la mejor de las típicas fotos de Angkor Wat porque partes del templo estaban en mantenimiento. El recorrido siguió en Angkor Thom. Este templo es el segundo en importancia y en belleza. También Angkor Thom era una ciudad y era la capital del imperio Khmer hasta el siglo XVII. Una de sus entradas es la S Gate con sus torres con cuatro caras apuntando a cada uno de los cuatro puntos cardinales precedidas por una avenida o calle sobre un puente con a los costados estatuas de dioses de un lado, y de demonios del otro. Bayon, templo principal de Angkor Thom, posee 54 torres y en cada una de ella 4 caras apuntando a cada uno de los puntos cardinales. Terminamos de recorrer Angkor Thom y nos encontramos nuevamente con nuestro tuc-tuc y nos llevó a Takeo, un templo que no se sabe por que quedó incompleto. Está construido prácticamente en forma vertical y para llegar a su punto mas alto hay que subir y escalar muchas piedras. Está construido íntegramente en piedra (sundstone). Arriba de todo hay un buda. Descansamos un ratito arriba de todo y luego bajamos para ir a almorzar. El próximo templo fue Ta Prohm, un templo en donde los árboles crecieron tanto y el templo es tan antiguo, que las raíces se encuentran en el piso y los troncos de los árboles se mezclan con las paredes del templo y sus ruinas. Por ultimo visitamos dos templos más y volvimos al hotel. Este fue el día más caluroso y difícil de soportar desde que empezamos el viaje. Como ya habíamos dejado la habitación porque esa misma noche nos íbamos a Phnom Penh, pagamos unos dólares mas para poder darnos una ducha y descansar. Mas tarde cenamos y nos tomamos el micro hasta la capital camboyana.
Phnom Penh – Capital de Camboya
Domingo 22 de Mayo. Llegamos a Phnom Penh antes de lo previsto, a las 5:30 AM. Bajamos del micro y nos invadieron los taxistas. Con un francés que viajo en nuestro micro, nos tomamos un tuc-tuc hasta una zona que habíamos visto en la Lonely Planet que había alojamiento. Quedaba cerca del Royal Palace. Como era tan temprano decidimos dormir un poco más. Luego del desayuno arreglamos precio con un taxista para que nos lleve a hacer una recorrida por los lugares más interesantes de la capital. Pasamos por el monumento a la independencia y luego paramos en el Museo del Genocidio (Tuol Sleng Genocide Museum), donde allá por el año 1975 un grupo de personas encabezadas por Pol Pot tomó una escuela secundaria para convertirla en centro de detención e interrogatorio, y aunque ellos no lo decían era también de tortura. Conocimos las celdas donde tenían a los detenidos, los elementos que usaban para las torturas y también leímos los relatos de los siete sobrevivientes. Fue realmente fuerte ver y leer todas esas cosas, y lo que peor de todo es que todavía se sigue juzgando a los principales responsables del genocidio. Luego fuimos al museo nacional donde había muchas antigüedades rescatadas del periodo angkoriano. Finalmente para terminar con lo cultural visitamos el Royal Palace, construido por segunda vez en 1886. Hacia muchísimo calor ya lo estábamos sufriendo. Ya era tarde y no habíamos almorzado. Debido a esto nuestro chofer de tuc-tuc nos llevó a un Shopping donde se podía comer. Luego de dar unas vueltas por el Soriya Shopping Center, volvimos al hotel. Estábamos muy cansados. El calor y la humedad de Phnom Penh nos liquidó. Ya por la noche luego del descanso fuimos a cenar a un restaurante frente al río. Durante el camino de vuelta al hotel vimos puestos de venta en la calle de cucarachas, bichos voladores y unos cuantos insectos y bichos de ese tipo.
Ho Chi Minh City
Lunes 23 de Mayo. Nos vinieron a buscar al hotel para llevarnos a la estación de micros. Ho Chi Minh City o Saigón es Vietnam, y por lo tanto para llegar había que cruzar una frontera y no queríamos repetir la experiencia pasada. A pesar de todo, sabíamos que era una situación distinta porque ya teníamos la visa hecha de Vietnam. Transcurrió todo con mucha tranquilidad y después del mediodía estábamos caminando para ver un hotel que nos ofreció un hombre en la parada del micro. Era un hotel nuevo, inaugurado este año y por lo tanto no era conocido ni figuraba en ninguna guía. Quedaba en un pasillo no muy lindo a simple vista. Al ver la cantidad de hospedajes que había en ese callejón nos dio tranquilidad y nos quedamos allí. Después nos dimos cuenta que estábamos muy bien ubicados. Nos acomodamos y salimos a averiguar sobre el micro que recorre Vietnam de punta a punta y te permite ir parando a lo largo de su recorrido. Se llaman open buses y nos elegimos hacer las siguientes paradas: Nha Trang, Hoi An, Hue y Hanoi que es el destino final y última ciudad del viaje. También allí mismo nos anotamos para el día siguiente hacer por la mañana la excursión a los túneles de Cu-Chi y por la tarde una recorrida por la ciudad. Empezamos a caminar en la ciudad y nos sorprendimos por la cantidad de motos, scooters y ciclomotores que circulan. Incluso también las estacionadas que hay sobre la vereda en la puerta de negocios o mas cerca de la calle. Cruzar la calle es verdaderamente un desafío, mas para los extranjeros que para los locales. Es muy interesante observar el momento en que el semáforo se pone en verde, y ver avanzar todas las motos juntas. Notamos que a pesar que un semáforo esté en rojo, se puede doblar a la derecha. También vimos como giran en “U” en cualquier esquina, van de contramano y hasta se suben a la vereda cuando tienen que esperar por el tráfico o simplemente para ganar unos metros. Teniendo todas estas precauciones, fuimos hasta una calle que se hace mercado nocturno. Como en Tailandia y Camboya, aquí también es el paraíso de las copias. Todo tipo de artículos son copiados pero especialmente lo textil. Al rato volvimos para comer cerca del hotel. Martes 24 de Mayo Nos tuvimos que levantar temprano para ir a la excursión a los túneles de Cu-Chi. Queda a 60 km del centro de Saigón, pero debido al transito se demora hora y media en llegar. Durante el viaje el guía nos fue contando acerca de la guerra de Vietnam. También nos habló del país y nos contó que en Saigón viven 8 millones de personas y que hay 5 millones de motos en la ciudad. Ya con el panorama mas claro acerca de la guerra empezamos la visita mirando un video. Luego recorrimos el área donde los vietnamitas intentaban sobrevivir y dar pelea haciendo trampas y creando los túneles subterráneos. Allí no solo que se escondían, sino que podían cocinar, instalando un área de cocina con una chimenea tapada por hojas del bosque a unos 15 a 20m del verdadero lugar de la cocina. Vimos luego las pobres armas con que peleaban, y finalmente nos metimos en los túneles originales que medían 60x90cm. Fue una mañana agobiante en cuanto al calor y a la humedad. Por la tarde caminamos hasta el Binthan Market y toda una zona que hasta ese entonces no la habíamos conocido. Volvimos temprano así íbamos a cenar también temprano a Jabad. Como no podíamos ir caminando porque quedaba lejos, nos tomamos dos moto-taxis. Cenamos lo mismo que en todos los jabad anteriores, shnitzel con una guarnición, y luego nos volvimos en taxi. Miércoles 25 de Mayo Por la mañana no teníamos nada programado. Solo terminar de comprar unas cosas. Por la tarde teníamos contratado medio día de city tour. El primer lugar que visitamos fue el museo de guerra. Allí vimos todos los testimonios, recuerdos e historias que la guerra dejó en Vietnam. Después fuimos a visitar el Reunification Palace. Este palacio fue la casa de gobierno de Vietnam del Sur cuando el país estaba dividido en dos. El norte era comunista, y el sur capitalista. La tercer y ultima parada fue en la Catedral Notre Dame y en la oficina de correos construida en 1886. Terminamos este corto tour por la ciudad e hicimos tiempo para cenar y subir al micro que nos llevaría a la próxima ciudad, Nha Trang.
Nha Trang
Jueves 26 y Viernes 27 de Mayo. A pesar de que haya sido un sleeper bus, casi diez horas arriba de un micro es cansador y mas teniendo en cuenta las rutas vietnamitas, que si bien no son de las peores, tampoco son de las mejores y tienen pozos, baches y están bastante regular. Además tienen un solo carril en cada sentido. Llegamos temprano por la mañana y conseguimos hotel en un pasillito donde estaba lleno de hoteles. Quedaba a un paso de la playa. Solo había que caminar unos metros y cruzar una avenida y te encontrás en la playa. La playa es grande, tiene algunas palmeras y el mar si bien no era transparente, tenia un color verdoso y una temperatura agradable. Estos dos días fueron muy tranquilos. íbamos a la playa, salíamos a caminar y a correr y aprovechamos a descansar. Por la noche del viernes nos tomamos un micro hasta Hoi An, ciudad famosa por su ciudad antigua y por sus Tailors (modistas y sastres).
Hoi An
Sábado 28 y Domingo 29 de Mayo. Llegamos a Hoi An temprano por la mañana y con un taxi nos pusimos a buscar alojamiento. Nos convenció uno que tenía pileta y desayuno buffet. Nos instalamos y nos dormimos un rato más. Hoi An es muy conocida por sus negocios de ropa donde te hacer la ropa a medida. Muy cerca de nuestro hotel quedaba la ciudad antigua y todos los negocios que confección la ropa. Nosotros finalmente nos decidimos por un negocio en la esquina de nuestro hotel y nos hicimos unas prendas para invierno. Para el día siguiente ya lo teníamos listo. También nos hicimos unos calzados a medida. En ambos casos, el cliente es el que decide y diseña su propia ropa o calzado. Como ayuda te ofrecen mirar distintos diseños hechos o en revistas, donde a uno le pueden servir como base para el diseño definitivo. No todo es moda en esta ciudad. También hay playa y una parte histórica. El sábado por la tarde alquilamos dos bicicletas y nos fuimos a la playa. Pedaleamos un par de km hasta encontrarnos con la arena. Para el día siguiente, en cambio, alquilamos una motito (scooter) para ir primero a la playa. Luego, nos metimos en la ciudad histórica y avanzamos hasta donde pudimos. Frente a un puente japonés que cruza un angosto canal dejamos la moto para seguir caminando. Templos, casas históricas y un par de museos y monumentos son parte de esta ciudad vieja de Hoi An. Nos despedimos de esta pequeña ciudad con algo de pena ya que nos dejó una muy linda impresión y la hemos pasado muy lindo.
Hue
Lunes 30 y Martes 31 de Mayo. Después del desayuno, caminamos las pocas cuadras que había hasta la oficina del Sinh Café, para subirnos a un nuevo micro que nos llevaría hasta Hue. Cuatro horas más tarde y luego de recorrer 130 km llegamos a esta nueva ciudad. Hue fue la ciudad capital de Vietnam desde principios de 1800 hasta 1945. Luego de acomodarnos y pasado el mediodía, nos dirigimos a la ciudad vieja. Para eso tuvimos que caminar y cruzar por un puente el Perfume River. allí aparece la Citadell, antiguo lugar de residencia del rey. Entramos para recorrer y conocer un poco mas sobre esta construcción, pero para nuestra sorpresa no nos ofrecieron ningún folleto ni información como para entender lo que estábamos viendo. Nos volvimos al hotel, descansamos y salimos nuevamente a conocer el centro de esta ciudad y luego buscamos un lugar donde cenar. El día siguiente lo arrancamos desayunando en donde habíamos almorzado y cenado el día anterior. Todavía no habíamos ido al mercado local y como teníamos tiempo libre hasta la tarde, nos fuimos para allá. Lo recorrimos todo y almorzamos allí. A las 17:30 hs nos tomamos el micro para Hanoi.
Hanoi + Halong Bay
Miércoles 1 de Junio. Llegamos a Hanoi, capital de Vietnam, luego de 15 horas. Como en todo el país, la ruta era de carril por sentido y estaba bastante poseada. El hotel ya lo teníamos arreglado antes de subir al micro y nos estaban esperando del hotel con un taxi. Nos ofrecieron desayunar en el hotel sin pagar nada. Realmente nos sorprendió mucho y fue uno de los pocos actos de gratitud que recibimos. Estas primeras horas en Hanoi las pasamos averiguando para ir en excursión a Halong Bay por el día. Reservamos para el día siguiente. El resto del día lo pasamos caminando por la ciudad. Jueves 2 de Junio Hasta Halong City son aproximadamente 170 km. Llegamos al mediodía y nos embarcamos en un barco rumbo a los famosos morros que emergen del agua. Estas formaciones datan de millones de años atrás. Con el paso del tiempo se han formado cuevas y túneles en medio de estas formaciones con paradisíacas lagunas rodeadas de montañas. Luego del almuerzo que nos sirvieron a bordo, nos subimos a un kayak y empezamos a meternos por esos túneles y lagunas. Por ultimo fuimos a conocer una cueva en medio de una montaña donde había estalactitas. Finalmente, retornamos al Pier y nos volvimos a Hanoi en un viaje que demoró unas tres horas llegando poco después de las 20 hs. Viernes 3 de Junio Teníamos agendado ir a un par de museos y lugares históricos, pero al salir del hotel luego del desayuno cambiamos de idea y fuimos a caminar para el lado de French Square, una zona donde están las marcas mas cotizadas. Luego de ver el Opera House desde afuera, empezamos a caminar en dirección al mercado. Ya era pasado el mediodía cuando decidimos comer. Por la zona del mercado no encontrábamos ningún lugar para comer, y lo único que había era en la calle y para colmo no sabían decirnos que era porque esa gente no hablaba ni una palabra en ingles. No solo nos paso aquí, sino que en general en Hanoi la gente no entiende ni habla ingles. Nos explicaron que es debido a que la parte norte del país estuvo bajo régimen comunista sin la presencia de los americanos, lo contrario a la parte sur. En la zona norte se encuentra bastante difundido el francés. Finalmente, nos metimos en un lugar todo muy casero y sin entendernos pudimos comer. Volvimos al mercado, compramos un bolso porque las cosas no entraban y volvimos al hotel a empacar. El viaje se estaba terminando. El sábado a la tarde tomábamos el primer vuelo. La última cena la hicimos en un lindo restaurante al lado del lago en pleno centro de la ciudad. Como solo viernes, sábado y domingo abre el night market, fuimos a recorrerlo. Sábado 4 de Junio No queríamos irnos sin visitar el Mausoleo de Ho Chi Minh. Como no abre los días viernes, el sábado era el único día que podíamos ir. Desayunamos temprano para poder entrar apenas abre. Desde lejos se podía ver el monumento y también una gran cantidad de gente haciendo cola. había mucha presencia policial que no nos daban siquiera la chance para colarnos en la fila. La cola era demasiada larga y teníamos miedo de no llegar a tomar la minivan al aeropuerto. Sacamos una foto al monumento desde lejos y nos volvimos caminando como vinimos. Al aeropuerto fuimos en una minivan y sin ningún contratiempo tomamos el primero de los tres vuelos. Hanoi-Kuala Lumpur demoró 3 horas. En KLIA tuvimos 6 horas de espera. Comimos, paseamos y dormimos en esa espera. Hasta estuvimos al aire libre en el mismo aeropuerto, ya que tiene un sector con mucha vegetación y una cascada como atractivo para los pasajeros. Cansados salimos a horario con destino Ciudad del Cabo. Este tramo fue mas largo que el de la ida y tardó 11h 45 min. Una hora y media de espera entre vuelos y partimos ahora si con destino Buenos Aires. Al llegar nos estaban esperando nuestros padres y lamentablemente este inolvidable y quizás irrepetible viaje llegó a su fin. Eso si, ya empezamos nuevamente a pensar en el próximo viaje.
Escrito por Matías Candel [maticandel@hotmail.com]
