Muchas personas que conocen la historia de Pompeya piensan que las figuras que vemos en vitrinas y espacios de exhibición son los cuerpos reales. En realidad, lo que observamos son moldes que reproducen con precisión la forma y postura de las víctimas en sus últimos instantes, no cuerpos momificados.
El ingenio de Giuseppe Fiorelli y el nacimiento de los calcos
En 1863, el arqueólogo Giuseppe Fiorelli transformó estas cavidades en testimonios visibles de la tragedia. Su idea fue perforar un pequeño orificio e inyectar yeso líquido dentro del hueco. Al endurecer, se retiraba la ceniza circundante y emergía una figura sólida, revelando posturas, pliegues de la ropa e incluso gestos congelados en el tiempo.
Técnicas actuales: resinas y conservación
Hoy se emplean materiales modernos como resinas flexibles, que permiten preservar los restos óseos que aún permanecen dentro de algunas cavidades sin dañarlos. Estas versiones contemporáneas ofrecen mayor estabilidad, mejoran la lectura de detalles y ayudan a los equipos científicos a realizar estudios no invasivos.
Guía práctica: cómo visitar Pompeya
Cómo llegar
- Desde Nápoles: Tren Circumvesuviana hacia Sorrento. Bájate en Pompei Scavi – Villa dei Misteri.
- Desde Sorrento: Mismo tren en sentido inverso.
- Bus y tours: Hay buses directos y excursiones guiadas.
Preguntas frecuentes
¿Son cuerpos reales?
No. Son moldes de yeso (y hoy, resinas) que rellenan cavidades formadas cuando los cuerpos se descompusieron bajo la ceniza.
¿Por qué se ven gestos y ropa?
El yeso copia el interior de la cavidad, que conservó la forma del cuerpo, los pliegues de la ropa y, a veces, objetos.
¿Dónde ver los calcos?
En áreas de exhibición del parque arqueológico y, según temporadas, en espacios museísticos asociados. Revisa la web oficial antes de ir.
Los calcos de Pompeya no son cuerpos momificados, pero sí huellas intensas de humanidad: testigos de una ciudad detenida en un instante.





