Una visita a la capital cultural de Kosovo: Prizren

Desde hace años en Argentina cuando nuestra casa es un desastre decimos: “Mi casa es Kosovo” y todo tipo de dichos como estos… siempre pensando a Kosovo como desordenado después de una guerra muy cruenta a fines de los 90, que dejó un sitio en condiciones paupérrimas hacia principios del 2000. Bueno, decidimos dirigirnos hacia allá para ver que encontrábamos, y obvio, desmitificar esta idea.

Salimos de Tirana (Albania) a las 2:30 PM en bus y llegamos a Prizren, Kosovo, a aproximadamente a las 18 hs. Ya estaba oscuro… curiosamente no nos dejaron en ninguna terminal, sino en una estación de servicio, en la que nos pasó a buscar un taxi. Fue muy raro, porque al principio pensábamos que nosotras tendríamos que pagarlo, pero locamente, el mismo conductor del bus, le dio 5 euros al chico que atendía el minimercado de la terminal para que nos llamara el taxi.

10 minutos después, apareció el conductor y nos fuimos al auto. Fue muy loco, porque el taxista no nos entendía nada… ni nosotras a él. No pudimos comprender ni siquiera de donde era… porque parece que, de Kosovo, no. El pobre buen hombre nos preguntó hacia donde íbamos (creemos), pero propuso llevarnos a un hotel. Lo que no podíamos hacerle entender era que ya teníamos donde quedarnos, un hostel: ArraHostel, y que no queríamos ir a cualquier lugar.

Lo más raro de todo, es que le mostrábamos en el mapa donde quedaba el ArraHostel, y el decía: Prizren? … “si” le respondíamos… y él entendía como que no era esa la ciudad. Medio negado, el hombre nos dejó donde le pareció, por suerte eso era no tan lejos del sitio al que íbamos.

Nos bajamos del taxi y nos encontramos en el medio de la noche, con una ciudad muy ordenada… nada que ver a lo que nos imaginábamos. Un sitio definitivamente muy bello y muy bien iluminado, lleno de mezquitas posibles de divisar a lo lejos. Justo cuando empezamos a caminar al hostel, empezamos a sentir los cantos en las torres de las mezquitas para llamar a las personas a dar el rezo. Escuchar esos cantos siempre es una experiencia única, pero luego de andar ya algunas veces por lugares musulmanes, ya no nos era tan sorprendente.

Caminamos cuesta arriba, y llegamos a ArraHostel. Allí nos esperan muy ansiosos Ismail y Ardi, los dos hermanos a cargo del hostel. Solo ellos dos manejan todo el lugar, la verdad, hacen un trabajo muy bueno. Estaban contentos de recibirnos, porque hacía muy poco que habían abierto el hostel, y si bien la temporada alta estaba terminando, seguían teniendo muchos huéspedes. Parece que cada vez más gente se interesa por Kosovo, este sitio tan controversial de los Balcanes.

¿Qué podemos decirles de Prizren?

Prizren está situado en las laderas de las montañas de Sharr y a orillas del río Bistrica. Es una belleza. Le llaman la capital culural de Kosovo por conformar un auténtico museo al aire libre. Por un tiempo fue la capital del Imperio Serbio. Luego, fue ocupada por los otomanos, quienes dejaron sus vestigios en la ciudad: calles muy estrechas y sinuosas, muchas solo paseos peatonales. Si bien las Iglesias católicas y ortodoxas son parte importante de la ciudad, definitivamente son las mezquitas y monumentos islámicos los que dominan el paisaje.

Si bien la ciudad se vio muy golpeada durante los conflictos entre kosovares y serbios en los 90, Prizren se ha recuperado bastante bien por lo que pudimos apreciar, como muchos lugares de Kosovo. De cualquier manera, en todo el camino tanto de ida como yendo a Macedonia, vimos lugares aun bastantes devastados y como tumbas en sitios muy raros, claramente recordando caídos en los conflictos.

Luego de pasar un rato con los chicos y de jugar un rato con su bella gatita, nos dirigimos hacia nuestra primera recorrida por el pueblo.

Bajamos la cuesta alta donde se encuentra el hostel por un camino de piedra muy antiguo, bastante destruido, pero realmente único. Así, llegamos al centro. Realmente bellísimo…lleno de gente caminando de aquí para allí, y mucha otra sentada en los bares infinitos. Uno más lindo que el otro. La verdad es que Prizren tiene mucha onda… pero nosotras, siempre tan ahorristas, decimos comprar unas tartas de espinaca y queso y rumbear para el viejo puente con unos mates. Allí estuvimos sentadas largo rato, hasta que empezó a hacer frío.

Más tarde volvimos al hostel. Estuvo muy divertido, Bic jugó al Backgammon (o a las “tablas” como le llaman los turcos y como se le decía durante el Imperio Otomano en toda la región) con Ardi por un buen rato. La gatita… alrededor nuestro, de acá para allá.. y yo aproveche a trabajar en la compu un rato.

La verdad que el hostel invita a quedarse en el lobby, sobre todo por el calefactor a leña que ayuda a crear un ambiente cálido y relajado cuando hace frío. Allí conocimos a un grupo de 3 españoles que estaban viviendo en Tirana y habían ido a pasar el finde a Prizren, todos muy a gusto en el lugar. Nos fuimos a dormir temprano para estar listas para el día siguiente y aprovechar bien las horas de luz.

Al día siguiente nos despertamos temprano y fuimos directamente a la cocina a desayunar: huevos revueltos, queso blanco, pan salvado del día, mermeladas, café… ¡Excelente! Súper nutritivo y completo.

Allí conocimos a Marí, una irlandesa con la que salimos esa mañana hacia el castillo de Prizren, o mejor dicho, a la fortaleza medieval de Kalaja, donde estaba la antigua capital del Imperio Serbio.

La verdad que, subiendo hacia la fortaleza, nos dimos cuenta de que nuestro hostel quedaba muy cerca de ahí. Así que caminamos unos 10 minutos hacia arriba y llegamos a la cima. La verdad que vale la pena, si bien aún está en restauración, tiene unas vistas increíbles de toda la ciudad.

Marí y yo recorrimos bastante, hasta llegamos a pasar el pasadizo subterráneo que baja hacia el otro lado de la montaña. Un increíble túnel empinado de muchísimos escalones, que da hacia un descampado por que el si se siguiera caminando se llegaría a la República de Macedonia.

Bic, por su parte, se sentó en una de las partes más altas de la fortaleza y se puso a dibujar. Marí bajó al pueblo por un café y yo me quedé disfrutando del silencio.

A eso de las 3 PM bajamos y fuimos a recorrer el pueblo. Luego de pasar por el supermercado, volvimos al hostel. Es que la verdad es que el hostel es muy acogedor…

Ya de vuelta, volvimos a disfrutar de la sala de estar y del hogar a leña con los chicos. Ismail, siempre muy predispuesto a ayudar, me dio un par de ideas de cosas para hacer el día siguiente. Armamos un plan y nos fuimos a dormir.

Al día siguiente luego del desayuno, junto con Marí, tomamos el bus hacia Gjakova, un pueblo aún más pequeñito que Prizren con un viejo bazar muy pintoresco. Luego de una hora de viaje (precio del ticket sólo 2,50 euros), fuimos directo al bazar y nos quedamos medio sorprendidas porque resulta que descubrimos que el viejo bazar tenía muy poco de bazar… ahora es un sitio para tomar café y fumar shisha. Así que bueno… dijimos… “let’sgo with the flow” y nos sentamos a tomar café y fumar shisha de manzana y no sé que más… muy rico… estuvimos como 3 horas jajaja…

Como a las 3:30 PM salimos a dar unas vueltas y se nos empezó a hacer de noche. El bazar y todas las callecitas de los alrededores son una belleza… algunas partes aún en restauración, pero la verdad que valió la pena.

A las 5:30 PM tomamos el colectivo hacia Prizren y luego de una vueltita por la ciudad, volvimos al hostel.

Luego de pasar otro rato con los chicos en la sala de estar y jugar al backgammon junto al fuego, nos fuimos a dormir para levantarnos temprano al día siguiente para seguir hacia Skopje, República de Macedonia.

Dejamos Kosovo atrás contentas y dichosas de haber podido visitar ese país tan joven y del que poco quedaba de ese sitio destruido del que tanto se había hablado a principios del 2000. Nos fuimos pensando que cuando nuestra casa o habitación o lo que sea, sea un desastre, ya no diremos que es Kosovo

Tips Kosovo y Prizren

– Kosovo es muy chico, así que, si planean visitar el país, recomendamos quedarse en una o dos ciudades y hacer base para recorrer otros sitios desde allí. Por la general, lo ideal es que sea Prizren o Pristina, donde hay más hostels.

– No dejen de probar el bürek, una tarta enrollada que puede ser de espinaca, queso o carne picada. El bürek es muy barato y se puede comer al paso, cuando se está de excursión y se va de acá para allá.

– No dejar de visitar el castillo o fortaleza de Prizren porque desde allí están las mejores vistas de la ciudad llena de mezquitas.

– Fijarse bien los precios de las cosas y no confiarse, porque Kosovo a veces puede ser más caro que otros sitios de los Balcanes. La moneda que se utiliza es el euro.

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